La identidad visual de tu proyecto es como un árbol. Sí, sí, tal cual, un árbol con sus raíces, su tronco y sus ramas. Si todas estas partes crecen sanas y fuertes las flores y los frutos llegarán.

Uno de los frutos de construir una identidad visual cuidada desde la raíz hasta las ramas es que te sentirás 100% identificada, orgullosa y segura de la imagen que transmites. Pero además de eso conseguirás que tu marca exprese su carácter único, sus valores y conectarás de una forma especial con tu cliente/a ideal.

Si estás empezando a emprender o llevas un tiempo en marcha pero sientes que hay algo en la imagen que proyectas que no encaja, siéntate y ponte cómoda. Voy a presentarte a tu ‘identidad visual-árbol’. El objetivo es que entiendas cómo se construye una identidad visual bien enraizada y sana para que te resulte sencillo identificar en que zona está el obstáculo que no te deja transmitir la esencia de tu marca y comunicar que lo que ofreces vale más que las pesetas (esto me ha quedado un poco antiguo, ¿no?. Una que es de otro siglo :)).

Vamos allá, te presento a tu ‘identidad visual-árbol’:

identidad visual árbol

Como ves, una marca visual bien construida se puede dividir en 3 etapas bien diferenciadas pero interconectadas entre sí. Te explico qué es lo que se trabaja en cada fase y para qué sirve:

 

ETAPA RAÍCES

Desarrolla la naturaleza de tu marca

Esta fase es una expedición en toda regla al corazón de tu proyecto. El destino es conseguir unas raíces sólidas que sostendrán tu marca y serán el inicio de una gran identidad.

Es en esta etapa cuando descubres-defines quién eres, cómo eres, cuáles son tus valores, tus utopías y sueños, qué ofreces y cómo lo haces, cómo es tu cliente/a ideal… (aunque te hable a ti, esta reflexión debes hacerla pensando en la personalidad de tu marca. Si es una marca personal seguramente tenga mucho que ver contigo).

Si has emprendido hace tiempo y no has trabajado todo esto, tengo una buena y una mala noticia. La mala, es que vayas a replantear o no tu identidad visual es fundamental que trabajes para poner negro sobre blanco en la personalidad de tu marca, hacerlo te aportará la certeza de saber cómo es tu marca en todo momento. La buena noticia es que ahora que llevas un tiempo en marcha te resultará mucho más sencillo definirla, garantizado. Este análisis dará forma a tus raíces, será tu ancla tanto para desarrollar la identidad visual, como la comunicación verbal, la forma en la que tratarás a tus clientes/as, etc.

En el proceso creativo que desarrollo a la hora de diseñar una identidad visual trabajo la fase-raíces junto a ti, a través de una reunión exploratoria y un formulario creativo con ejercicios que te permitirán descubrir la personalidad de tu marca.

Si quieres empezar a trabajar esta fase por tu cuenta te explico cómo hacerlo con pinterest en el post Descubre la personalidad de tu marca con pinterest.

 

ETAPA TRONCO

Transmite la naturaleza de tu marca

Empieza la magia visual. Esta fase es el momento en el que la naturaleza de tu marca (todo lo que ya has trabajado en la fase raíces) se materializa en la identidad visual de tu marca.

Nace tu logotipo, las tipografías y colores que forman el ADN de tu identidad visual y con todo esto tu marca se hace cuerpo. En función de la marca podemos enriquecer la identidad visual con texturas, estampados e iconos que completan el kit básico de tu identidad corporativa. Terminada esta fase tendrás todos los ingredientes visuales y las pautas para que tu marca pueda desarrollarse manteniendo su autenticidad, coherencia y memorabilidad.

 

 

ETAPA RAMAS

Conecta tu Marca con las personas

Es momento de compartir, de comunicar y aunque a veces nos cueste, de vender. En esta fase tu marca visual depliega sus ramas para transmitir todo lo que es y relacionarse con el mundo. La comunicación visual se materializa a través de tus tarjetas de visita, tu muro de instagram, la newsletter, las imágenes del blog…

Es importante que cada elemento visual de tu marca respete y fortalezca la identidad visual diseñada en la fase anterior. Imagina si Apple diseñase un ordenador sin respetar su identidad de marca o con una estética poco cuidada, no solo perdería ventas de ese producto concreto si no que perjudicaría la imagen de Apple en su totalidad.

Recuerda que cada aplicación diseñada de tu marca nutre tu universo visual con una apariencia distintiva capaz de evocar sensaciones. Un ejercicio muy útil para comprobar si el universo visual de tu marca está bien desarrollado es tapar el logotipo. Deberías de poder reconocer que se trata de tu marca por la apariencia general y las sensaciones que inspira.

Espero que este recorrido por las etapas de una identidad visual construída desde las raíces te ayude a detectar cuál es la fase en la que necesitas trabajar más profundamente (en el caso de que lo necesites) para llegar a transmitir todo el potencial de tu marca. Si tienes dudas sobre en qué etapa se encuentra tu marca te espero en los comentarios de aquí abajo, soy toda oídos, cuéntame cual es tu marca y si crees que necesitas revisar alguna de las fases que hemos comentado.

lucia calvo

Kaixo, soy Lucía! Diseñadora gráfica para proyectos con valores. Ayudo a personas, marcas y proyectos que pedalean hacia una sociedad más tierna, feminista, solidaria y sostenible a comunicar todo su valor través de un diseño gráfico tejido a medida.

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