MARÍA MONTESSORI

La creadora de una nueva pedagogía

María Montessori, la creadora de una nueva pedagogía

A punto de empezar el curso estoy encantada de presentarte a María Montessori, la mujer inspiradora de este mes.

Seguramente ya conozcas parte de su pedagogía, su nombre o los juguettes Montessori (sobre todo si tienes peques) pero creo que sus aportaciones fueron mucho más que lo que se ha popularizado y me encantaría conocerla un poco más. Esta vez viajaré en tren, ¿me acompañas?

Chu chuuu. Ya llega el tren, coge tu maleta y ven conmigo, nuestros asientos están en el segundo vagón. vamos a Ancona, una pequeña provincia de la costa este de Italia.

El viaje ha sido muy (pero que muy) largo pero ya hemos llegado, te prometo que merecerá la pena. Hace calor, es 31 de agosto de 1870.

María Montessori está llegando al mundo en el seno de una familia burguesa. Te presento a su madre Renilde y a su padre Alessandro, es militar de profesión y bastante estricto.

Es una época difícil para las mujeres, tienen el acceso a la educación bastante restringido. En general, lo máximo a lo que pueden aspirar es a ser maestras. Por suerte, la familia Montessori si reconoce cierto derecho a la educación de las mujeres.

 

Estudiante brillante y multiapasionada

María es una estudiante brillante y multi-apasionada desde niña. A sus 15 años, su familia se muda a Roma para que pueda tener una buena educación. Perseverante en su deseo por aprender se matricula en la Universidad de Medicina de Roma y en 1896 ¡es la primera mujer médica de Italia!.

Tras graduarse, con 26 años, María Montessori sigue teniendo ganas de aprender y se especializa en Antropología, Filosofía y Psicología (¿de dónde sacaría el tiempo esta mujer?). Además de eso, desarrolla una gran conciencia social y feminista.

 

Los inicios de la pedagogía Montessori

1989 es un año importante para María. Por una parte, da a luz a su único hijo y por otra, empieza a trabajar en la Clínica de Psiquiatría de la Universidad de Roma. Allí observa a los niños y niñas con discapacidad y se da cuenta de que están aburridos y desatendidos porque no tienen materiales didácticos ni espacios apropiados.

Además de sus propias investigaciones, María conoce el trabajo de otros profesionales que van en esta misma línea:

  • Jean Itard (1774-1838): Médico-pedagógo francés, es el ‘padre’ de la nueva pedagogía. Defiende la importancia de observar a los niños y niñas y repensar la educación teniendo en cuenta las individualidades.
  • Eduardo Séguin (1812-1880): Médico francés, creó ejercicios y materiales para ayudar a los niños y niñas a desarrollar sus facultades.
  • Johann Heinrich Pestalozzi (1746-1827): Pedagogo y educador suizo, habla de la importancia de la preparación del maestro o maestra, que primero debe lograr un cambio en su persona y debe tener amor por su trabajo.

Fruto de estas investigaciones y de su propia práctica, nace en María la idea de construir un ambiente especialmente diseñado para los niños y niñas, un lugar que permita que desarrollen sus habilidades intelectuales y sociales.

 

La primera Casa de los Niños

En 1907, María tiene la oportunidad de crear su propio centro educativo: la primera ‘Casa dei Bambini’ con muebles al tamaño de los niños y niñas y material didáctico adecuado por edades.

Trabaja y observa los avances de los peques y a partir de ahí empieza a desarrollar el método pedagógigo Montessori, basado en 3 pilares básicos:

  • El niño/a: Protagonista de su propio aprendizaje.
  • El ambiente: Aulas en contacto con el mundo exterior y la naturaleza para que la curiosidad de los niños y niñas pueda expresarse.
  • La persona adulta: Liberada de prejuicios. Más que una maestra que enseña es una persona empática y observadora que facilita y guía el aprendizaje.

 

 

 

Los resultados de esta primera Casa de los niños son espectaculares, su método es reconocido a nivel mundial y empieza un periodo de viajes y expansión de su pedagogía por Europa y Estados Unidos.

 

Época de exilios

En 1926 regresa a Italia y funda la Real Escuela del Método Montessori con el apoyo de Mussolini pero cuando María se percata de que el dictador pretende adoctrinar a los niños y niñas lo denuncia públicamente ante los medios de comunicación. Mussolini cierra todas las escuelas Montessori y María se exilia a Barcelona para evitar la cárcel.

Con la Guerra Civil, María tiene que volver a coger sus bártulos rumbo a Holanda. En 1939 viaja a la India junto a su hijo para impartir un curso y varias conferencias.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial le obliga a quedarse en la India donde desarrolla y sigue nutriendo su trabajo pedagógico. Al finalizar la guerra hace un periplo por varios países y vuelve a Holanda donde se instala definitivamente.

María Montessori falleció con 89 años pero su pedagogía y aportaciones a la pedagogía todavía tienen mucho que aportar a los sistemas educativos de hoy en día.

Si quieres saber más…

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