HEDY LAMARR

la inventora del wi-fi

Este noviembre la protagonista de la serie ‘Mujeres inspiradoras para el 2019’ es Hedy Lamarr.

Apuesto a que sabes quién es Hedy Lamarr pero puede que sólo conozcas una parte de su vida y ni se te pase por la cabeza que además de ser actriz fue la inventora del sistema de comunicación en el que se basa el wi-fi y el bluetooth.

Empezemos por el principio. Coge impulso porque, como es habitual en esta serie, tenemos que pegar un buen salto: vamos al 9 de noviembre de 1914 .

Hemos llegado a Viena, estamos en casa de una familia de origen judío. Emil y Gertrud han tenido una niña a la que han llamado Hedwig Eva Maria Kiesler. Hedwig es una niña muy inteligente, toca el piano, tiene gran interés por ‘cómo funcionan las cosas’ y ama la interpretación. Multiapasionada de pies a cabeza.

A sus 16 años, Hedwig empezó a estudiar Ingeniería pero abandonó sus estudios para hacer realidad su sueño de ser actriz. Dicen que ‘cuidado con los que sueñas por que…’. Bueno, ya sabes. En parte así fue para Hedwig, ya que cuando en 1933 dió el salto a la gran pantalla con ‘Éxtasis’, el escándalo que se armó fue mayúsculo. Hedwig aparecía desnuda e interpretaba un orgasmo en la película, era la primera vez que se hacía algo así y la sociedad no estaba preparada para ese tipo de novedades.

Friedrich Mandl (un magnate armamentista colaborador de Hitler y Mussolini), tras ver la película se obsesionó con Hedwig y acordó un matrimonio de conveniencia con sus padres. Vaya maldición.

Celoso y muy machista, Friedrich mantuvo recluida a Hedwig en el castillo en el que vivían durante varios años. Durante ese infierno, Hedwig retomó sus estudios de ingeniería y recabó información sobre la tecnología armamentística nazi en las reuniones de trabajo de su marido a las que era obligada a asistir.

A los pocos años Hedwig trazó un plan para escapar de esa cárcel en la que se había convertido su matrimonio. Una noche le dió un somnífero a una de las criadas del castillo y cuando ésta se durmió, guardó todas sus joyas en el forro de su abrigo, se vistió con la ropa de la criada y huyó a París.

Desde París viajó hasta Londres. Fue allí donde conoció a Louis B. Mayer, empresario de la Metro Goldwyn Mayer, con el que firmaría un contrato como actriz bajo dos condiciones: cambiarse el nombre y no aparecer desnuda en ninguna película. Así es como Hedwig Eva Maria Kiesler desembarcó en Estados Unidos como Hedy Lamarr.

Allí rodó más de 30 películas y se convirtió en la estrella emergente de la década de los 30, en parte debido a su gran belleza. Pero lo más importante, aunque no reconocido, estaría por llegar.

Fotografía: Reframed Pictures.

 

En 1941, la Segunda Guerra Mundial azotaba medio mundo. Hedy sentía un profundo rencor hacia los nazis y quería ayudar al bando de los aliados.

Una noche, Hedy y su amante George Anthel, estaban desvelados tocando el piano y hablando sobre la guerra como tantas otras noches. Fue entonces cuando a Hedy se le ocurrió un sistema de comunicación secreto: el salto de frecuencia.

Hasta ese momento los torpedos se guiaban por una única señal de radio que era fácilmente interceptada por los enemigos. Hedy, inspirada por el funcionamiento de las antiguas pianolas, pensó en utilizar muchas frecuencias distintas. La señal saltaría de una frecuencia a otra de forma aleatoria y de forma sincronizada por parte del emisor y el receptor. De esta forma el torpedo no podría ser interceptado por el bando enemigo.

Hedy Lamarr patentó el sistema en 1941 pero no fue tomada en serio hasta que 17 años más tarde, cuando (con la patente ya caducada) los ingenieros de una empresa desarrollaron el sistema de Hedy con los nuevos avances tecnológicos de la época.

Aunque no te lo creas, el sistema inventado por Hedy en 1941 está en la base de todos los sistemas de telecomunicación actuales: teléfonos móviles, bluetooth, gps, wi-fi Se calcula que la suma de dinero que Hedy podría haber ganado por los derechos de autoría de su invento es de 30.000 millones de dolares. Ahí es nada. Sin embargo, Hedy no recibió ni un solo dolar ya que ella no sabía que las patentes deben de actualizarse cada 15 años.

Además del salto de frecuencia, Hedy Lamarr también creo otros inventos: una pastilla soluble de coca cola, una nueva forma para las alas de los aviones, escudos antiaereos…

Aunque la inteligencia y los grandes aportes de Hedy apenas fueron valorados mientras vivió, actualmente cada 9 de noviembre se celebra el Día Internacional del Inventor/a en su honor.

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