ADA LOVELACE

la encantadora de números

La serie Mujeres inspiradoras para el 2019 termina por todo lo alto con Ada Lovelace (1815 – 1852), la primera programadora de la historia.

 

La precursora de la programación informática nació en 1815 en Londres en el seno de una familia aristócrata un tanto peculiar. Ada era hija del famoso y excéntrico poeta romántico Lord Byron y la matemática Anna Isabella Milbanke. Como era habitual en aquella época se trataba de un matrimonio de conveniencia. Este tipo de uniones tenían un requisito muy importante: conservar la honorabilidad, es decir, no protagonizar escándalos públicos.

Lord Byron no era un hombre precisamente discreto, le encantaban las fiestas, los excesos y tenía muchas amantes fuera del matrimonio. Aunque esto también era algo habitual en aquella época, entre sus amantes estaba la propia hermanastra de la Anna Isabella. Esta fue la gota que colmó el vaso y Ana Isabella decidió separarse cuando Ada Lovelace tenían tan solo 1 mes de edad.

Cuentan que fruto del odio que AnnaBella sentía hacia Lord Byron quiso que Ada recibiese una estricta educación matemática, como si los números y el sistema matemático pudiesen encarcelar cualquier impulso romántico o el amor por la poesía.

A los 13 años, Ada era una joven inteligente y con una imaginación desbordante. Muestra de ello es una carta que escribió a su madre donde le hablaba de su pasión por poder volar como un ave y le pedía que le consiguiese un libro con ilustraciones anatómicas de los pájaros para poder estudiar sus alas e idear la forma de construirse unas… ¡para sí misma!.

No sabemos lo que hubiese ocurrido si Annabella le hubiese regalado ese libro ya que lo que en realidad ocurrió es que le desagradó tanto la imaginación de su hija, que contrató una profesora de matemáticas y le dio instrucciones precisas para que no alimentase ese tipo de creatividad.

En aquella época, Inglaterra estaba viviendo de lleno la revolución industrial y tecnológica. Ada tuvo la oportunidad de visitar las regiones industrializadas de Inglaterra donde quedó fascinada por máquinas como el telar de seda de Jaquard (un telar mecánico que utilizaba tarjetas perforadas).

Además de su madre, hubo dos personas muy importantes en la carrera de Ada: la matemática Mary Somerville (quien fue su amiga, mentora y modelo) y el científico Charles Babbage. Cuando Lovelace y Babbage se conocieron la admiración fue mutua: Ada se quedó fascinada por la máquina anañítica de Babbage y éste (consciente del talento de Ada) le propuso ser su ayudante.

La carrera científica de Ada se vio temporalmente interrumpida a sus 19 años, cuando se casó con el aristócrata William King y tuvo 3 hijos. Tras los embarazos su salud se deterioró bruscamente y fue diagnosticada con la enfermedad ‘comodín’ de la época: histeria. El tratamiento con opiáceos le provocó delirios y fuertes cambios de humor.

Unos años más tarde retomó el trabajo con Babbage y realizó su mayor aportación: el primer algoritmo ‘informático’. En 1942, la revista Scientific Memois le encargó traducir un artículo en el que se describía la máquina analítica. Ada incluyó anotaciones propias donde describía las operaciones que la máquina podía realizar a partir de los datos ‘escritos’ en unas tarjetas perforadas siguiendo una serie de normas para producir el resultado. Esto es considerado el primer algoritmo creado para ser interpretado por una máquina. Ada firmó el artículo como AAL para no desvelar que era mujer y evitar la censura.

Además del algoritmo, Ada planteó que la máquina analítica sería capaz de ir más allá de las operaciones matemáticas para procesar símbolos, palabras o música. Con este planteamiento Ada ¡acababa de imaginar un ordenador!.

En 1951, Ada fue diagnosticada de cáncer y falleció a los pocos meses con tan sólo 36 años. Su último deseo fue ser enterrada junto a su padre Lord Byron.

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